Habitantes denuncian contaminación del río Atoyac y alertan sobre riesgos para la salud
La contaminación del río Atoyac, en Veracruz, ha transformado la vida cotidiana de las comunidades cercanas y motivado más de una década de movilización ambiental. Habitantes han dejado de consumir especies como los langostinos por temor a posibles afectaciones a su salud.
La problemática fue documentada por Mara Patricia Espinoza Hernández, egresada de la Maestría en Estudios Transdisciplinarios para la Sostenibilidad de la Universidad Veracruzana (UV), quien investigó las experiencias de las comunidades y el trabajo de la organización Defensores Ambientales Atoyac Veracruz AC.
Durante su investigación, realizada a partir de experiencias en Potrero Nuevo, municipio de Atoyac, recopiló denuncias sobre los efectos de las actividades industriales en los recursos hídricos. Entre los señalamientos de los pobladores se encuentran presuntas descargas de aguas residuales atribuidas a la alcoholera Zapopan, instalada en la zona desde 2012.
La investigadora señaló que las comunidades no necesariamente buscan el cierre de las industrias, sino que cumplan las normas ambientales y eviten comprometer las fuentes de agua. También destacó que la contaminación no se limita a una localidad, pues el río atraviesa otros municipios y recibe el impacto de distintas actividades productivas.
Como parte del proyecto, Espinoza Hernández recuperó testimonios, experiencias y dificultades de los defensores ambientales para preservar la memoria colectiva y difundir sus acciones. Además, planteó desarrollar materiales informativos que puedan circular en escuelas y comunidades.
La investigación también incorporó herramientas de monitoreo de la calidad del agua mediante insectos acuáticos, organismos que funcionan como indicadores de las condiciones ambientales. Posteriormente, la egresada impartió un taller a integrantes de la organización para compartir estos conocimientos y fortalecer la vigilancia comunitaria.
Espinoza Hernández subrayó que la protección del río está vinculada con la salud, los derechos humanos y las condiciones de vida de las poblaciones que dependen de sus aguas. Asimismo, llamó a respaldar a quienes llevan años denunciando la contaminación y a involucrar a más sectores sociales en la conservación del ecosistema.





